martes, 29 de noviembre de 2016

HACER GIMNASIA
27-11-2016
Es sumamente importante para los que no trabajan, y para los que lo hacen, también, ya que se hacen siempre los mismos movimientos y hay que mover todo el cuerpo. Además de los deportes profesionales, podemos hacer gimnasia de mantenimiento, footing, andar, o en casa, estiramientos, abdominales o lo que se nos ocurra. Cada uno en la medida que su cuerpo se lo permita, o le apetezca.
En los trabajos, deberían dedicar 5 o 10 minutos, cada hora o dos horas a mover el esqueleto, así habría menos gente que se da de baja o se jubila anticipadamente. Se siente uno bien después de hacer algún deporte y es sano para todos, cualesquiera que sea su edad o estado físico.
Para evitar lesionarse, hay que hacerlo con cuidado, sin esforzarnos a tope. Se empieza poquito a poco y luego se va aumentando el esfuerzo. Aunque se tenga 80 años, se puede hacer algún tipo de gimnasia, que mejorará su estado físico.
Los profesionales se lesionan porque van a tope, no lo hagas tú así. Con un poco de cuidado evitaras sufrir dolores, por culpa de la gimnasia. Andar, simplemente, también es gimnasia, y eso lo puede hacer todo el mundo. Hacer estiramientos de brazos y piernas, rotación de los brazos, de la cadera, de la rodillas, abdominales, rotación del cuello y todo lo que se nos ocurra es bueno para el cuerpo y no cuesta trabajo, dedicando unos minutos al día.
Hacer la tareas de la casa también es gimnasia y además, de provecho. Barrer fregar, fregar los platos, limpiar el polvo, todo ello hace que hagamos movimientos inisuales, que nos ayudan a mantenernos en forma. No seas perezoso, que veras que moverte, te ayuda a ser feliz cada día.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA. 

jueves, 24 de noviembre de 2016

LAS NOTICIAS
23-11-2016
Han de ser lo más veraces posible, pero muchas veces se vuelcan hacia lo que queremos escuchar. No es culpa de los periodistas sino de los medios, la televisión, la radio y los periódicos, que lo que quieren es tener el mayor número de seguidores posible. Nos cuentan las cosas, un poco, como nosotros queremos que sean.
Por ejemplo, la política, nos la cuentan exagerando lo que pasa en un tema dado, de forma que atraiga a más seguidores, que la cadena de radio o televisión o el diario rival. Esto no debe de ser así, pues la verdad no debe ser maquillada, por los medios de comunicación a favor de ellos mismos.
Cuando hay una catástrofe, la exageran para que el receptor diga: “que mal está el mundo”. Ya bastante mal está como para que nos pinten del color que a ellos les conviene, las noticias que cada día ocurren en el mundo. Con las noticias del tiempo y la sequía que padecemos, cuando va a llover,  nos cuentan que será de grandes magnitudes el temporal, que se acerca y luego, no es tanto. Llueve un  poco y nada más. Lo que no nos cuentan claramente, es que el tiempo, está cambiando debido a la contaminación.
En los deportes, tres cuartos de lo mismo, nos cuentan qué un equipo es el rey, mientras los demás le siguen con angustia, y los que van en la cola de la tabla, no se comen un pimiento. La realidad es que todos luchan y es el dinero lo que mantiene a los grandes, como tales. Los pequeños viven su desventura con angustia y luchan como leones, por subir un poco la clasificación de su equipo y bajar la de sus rivales.
Para estar bien informado, hay que cambiar de medio de comunicación, pues ellos mismos se decantan por una noticia u otra y entre todos conseguiremos una información veraz.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

martes, 22 de noviembre de 2016

ESCRIBIR UN ARTÍCULO
22-11-2016
Puede parecer lo más fácil del mundo, pero no lo es. Primero hay que buscar un título, sobre un tema que pueda interesar a un buen número de personas, luego hay que añadir argumentos a ese tema, hasta llenar la página. No puede quedarse la mente en blanco y hay que seguir adelante, hasta ver la obra terminada.
Yo escribo, mayormente, de madrugada, cuando las ideas parecen estar más claras. Primero, me fumo un cigarrillo y luego me pongo a escribir, las cosa que se me vayan ocurriendo. Mi principal idea, es que mis palabras lleguen a muchas personas, al menos, a algunas y que puedan sacar provecho de ellas. Me gusta que la gente me diga, que le ha gustado tal o cual artículo y de momento, estoy teniendo éxito.
Ahora mismo, son las cinco y media de la madrugada, todo está tranquilo, llueve agua caladera, de esa que no hace daño a nadie. El tiempo pasa lento. Pronto me asearé, no sin antes hacer un poco de gimnasia. Luego llamaré a mis padres y saldré a dar un paseo y a hacer la compra. Hoy lo tengo un poco difícil, pues como he dicho, está lloviendo. Me prepararé bien para salir a la calle, sin mojarme. Me pondré el impermeable y me calzaré las botas.
Esto de escribir es una alegría, pues puedes expresar tus sentimientos, sin que nadie te interrumpa y decir todas las cosas que se te pasan por la mente, sin escrúpulos, tratando de que las palabras lleguen a algún lector y que este pueda sacar algún provecho, de esta que es mi afición.
Hay veces que, sin esperarlo, alguien me dice: “oye está muy interesante eso que escribiste sobre tal o cual tema. A mi me llena el corazón, oir estas palabras y desde aquí quiero agradecer grandemente, la atención que me prestais.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

lunes, 21 de noviembre de 2016

VIAJAR EN MOTO
20-11-2016
Puede ser más peligroso que hacerlo en coche. Si no se toman las debidas medidas de seguridad. Usar el casco, no correr mucho, no meterse entre los coches, no conducir ebrio y respetar a peatones y demás vehículos.
En caso de accidente, los paragolpes son nuestro propio cuerpo, por lo que debemos gastar sumo cuidado a la hora de ponernos en marcha. Debemos pasar la Inspección Técnica de Vehículos y mantener en buen estado nuestra moto de ruedas, frenos, luces, espejos y pilotar con mucho cuidado, porque a nadie le gusta tener un accidente y sufrir las secuelas, que nos pueden acarrear, si tenemos un percance.
En invierno debemos tener cuidado con el asfalto mojado, también con las líneas de señalización horizontal, que nos pueden hacer resbalar y caernos de nuestra moto.
Las motos son vehículos veloces, que son los primeros en salir y los últimos en pasar los semáforos y podemos sorprender a algún peatón, atropellándolo y causarle serias lesiones y producírnoslas a nosotros mismos, ya que nos caeríamos.
Hay gente que le gusta la moto, porque es más manejable que el coche y a la hora de aparcar, lo tienen más fácil.
En carretera y en ciudad, cuidado con la velocidad. En verano se va muy fresquito, pero en invierno hay que abrigarse, con guantes, insisto en lo del casco y llevar ropa adecuada si hacemos largos viajes. Respetar y ser respetado como un vehículo más, que se pone en marcha para hacernos el camino más corto.
Todo el cuidado es poco a la hora de conducir. Un buen cuidado del vehículo y un buen estado del conductor, son clave para que el viaje llegue a buen puerto. Apostemos por una conducción seria y segura. Buen viaje.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

viernes, 18 de noviembre de 2016

HACER LA COMPRA
09-11-2016
Es más difícil de lo que pueda parecer, para el que no la hace. Hay multitud de establecimientos, deseosos de venderte todos sus artículos. Yo me refiero, principalmente, a la compra de las cosas de comer. Hay supermercados, hipermercados, mercados y tiendas pequeñas (que son las que están más cerca. Me refiero a fruterías, carnicerías, pescaderías, panaderías, comestibles, bazares, etc.etc.) En aquellos hay casi de todo y de calidad, también en estos, pero por separado.
A la hora de comprar productos frescos (frutas, verduras, carnes y en general, perecederos), hemos de tener cuidado, porque sino nos darán los que están más pasados, o sea podridos. También nos pueden engañar en el peso, en el precio y en la calidad. Hemos de estar muy atentos a lo que nos echan, porque delante ponen los artículos de más calidad. Cuando llegamos nos fijamos en los que queremos, y como la mayoría de las veces, no nos dejan escogerlos, nos echan los más pasados. Como mi madre dice, te engañan en cuatro cosas, a saber: en el peso, en el precio, en la calidad y si tienen alguna podrida, te la meten entre las sanas.
La compra ha de ser casi diaria, para comer productos frescos, maduros en el caso de las frutas. Lo más fácil es comprar embutidos, comida precocinada, yogures que lo “solucionan” todo y frutas y verduras lujosamente preparadas.
Yo hago casi toda la compra de mi casa, para ayudar a mis padres que ya están viejecitos, y no resulta fácil a la hora de decidirse por un producto determinado. Hay que recorrer varias tiendas y/o supermercados para que me den la calidad que pago y no te den gato por liebre. No comprar siempre en la misma tienda, es un truco para traerse los artículos mejores a mejor precio.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

jueves, 17 de noviembre de 2016

UN CANTO AL AMOR
28-10-2016
El amor no es solo de los jovencitos, que se enamoran. Puede manifestarse en cualquier persona, desde el vientre de su madre, hasta que, por fin, muera. Estamos acostumbrados a decir: “los enamorados” a las parejas de jovencitos, que ven algo, en esa otra persona que le atrae grandemente. También con grandeza se pueden atraer, un matrimonio de 40 o 65 años, por ejemplo.
El amor entre hombre y mujer, es distinto al de hombre-hombre, mujer-mujer. En aquel está presente el sexo y el tener hijos. En este, el sexo, no debería existir, ya que no es natural. Dos mujeres, poco pueden hacer, salvo caricias y besos. En cuanto a dos hombres, puede existir la penetración anal, que no está bien vista por muchas personas, entre ellas yo. Los hombres, claro está, no pueden tener hijos. Las mujeres, gracias a la fecundación in-vitro, si. En cualquier caso, las relaciones sexuales, entre hombre-hombre o mujer-mujer, por lo menos para los que no somos gais ni lesbianas, no están bien vistas por la mayoría de la sociedad, que sus razones tendrá.
Un hombre puede querer a otro hombre. Yo quiero a mis amigos. Una mujer puede querer a otra mujer. Es lo más normal del mundo, son  amigos/as. Pero cuando entramos en la cuestión de sexo, yo digo radicalmente y moralmente, que no.
El sexo está hecho para mantener unida a la pareja y sobre todo para traer hijos al mundo, no para perversiones, que no son naturales ni normales en ningún caso.
Yo sé que esto va a caer como un jarro de agua fría, a toda la comunidad gais, pero me sale del corazón decir lo que digo, y lo hago sin escrúpulos, y sin miedo a las represalias, que pudiesen tomar contra mi o los que opinamos así y creemos en el AMOR.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.

martes, 15 de noviembre de 2016

EL FIN DE ESTE MUNDO
23-10-2016
Nosotros vivimos tan tranquilos, cada cual en su tarea, pensando solo en esta vida, sin acordarnos de que, hace 2000 años ya, Jesús de Nazaret, nos anunciara, en el Nuevo Testamento, que el fin de los tiempos estaba cerca. No dijo el día ni la hora, ni lo sabe nadie más que Dios. Ese Dios que tenemos un poco olvidado, casi como no existiese.
Nacemos, crecemos, somos adultos, luego mediana edad, envejecemos y por fin morimos. En este último paso, cuando vemos la muerte cerca, es cuando nos acordamos un poco, de que no somos nada en este mundo, que todo se acaba y que es mejor que Dios nos recoja, porque si se muere por la edad, ya no hacemos nada en este mundo.
Como he dicho, nadie excepto Dios sabe el día y la hora, en que nuestro Jesús, se aparecerá en el Cielo, con grandeza y nos llevará a todos con Él y su Padre y vendremos a ser Ángeles de Dios, en ese otro mundo, que tenemos olvidado en nuestros días. No se sabe si será hoy, o dentro de 100 o 1000 años. Sin embargo debemos estar preparados, cada día, por si el día elegido fuese hoy.
Jesús recogerá cada grano de trigo limpio, trigo que somos nosotros y nos llevará a un mundo donde no hay maldad, ni frío ni calor, ni noche ni día, ni hambre ni sed, ni enfermedades, ni nadie sea más que nadie y viviremos para siempre.
Como hace 2000 años que lo prometió, a través de la Biblia, nosotros nos pensamos que no vendrá nunca. Equivocadillos andamos, pues cuando menos lo esperemos, se presentará, sin avisar, tan solo con las señales que dio en el Nuevo Testamento, vendrá, como digo, y llevará al que cumpla los mandamientos, al reino del AMOR.

JOSÉ ANTONIO MÉRIDA.